
La adolescencia es una etapa de transformación cerebral, emocional y social. La Secretaría Distrital de Salud invita a reconocer qué cambios pueden hacer parte de este proceso y cuándo es necesario buscar apoyo.
Bogotá D. C., 15 de octubre de 2026. Durante la adolescencia, el cerebro atraviesa un proceso intenso de transformación que influye en la forma de sentir, tomar decisiones, evaluar riesgos y relacionarse con otras personas. Comprender estos cambios permite acompañar esta etapa sin minimizar las emociones ni interpretar automáticamente cada variación en el comportamiento como un problema de salud mental.
A nivel mundial, aproximadamente 1 de cada 7 adolescentes entre los 10 y 19 años presenta un trastorno mental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cifra permite dimensionar la relevancia de la salud mental durante esta etapa, pero no significa que los comportamientos propios de la adolescencia sean signos de enfermedad. Además, la OMS y UNICEF señalan que alrededor de un tercio de las condiciones de salud mental aparece antes de los 14 años y la mitad antes de los 18.
En estos años se continúan madurando funciones relacionadas con la planificación, el autocontrol, la regulación emocional, la evaluación de riesgos y el control de impulsos. Por ello, algunas emociones pueden experimentarse con mayor intensidad y determinadas respuestas pueden ser más rápidas, especialmente ante situaciones de presión, frustración o relevancia social.
Buscar mayor independencia y privacidad, fortalecer los vínculos con amigos o explorar nuevos intereses y presentar cambios de ánimo hacen parte del desarrollo esperado en esta etapa. La atención debe centrarse en aquellos cambios que son persistentes, intensos, generan sufrimiento o afectan de manera significativa la vida cotidiana, las relaciones, el estudio o el sueño.
Entre las señales que requieren atención se encuentran el aislamiento marcado, la pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, cambios significativos en el sueño, el apetito o el rendimiento escolar, expresiones frecuentes de desesperanza o falta de sentido, conductas de riesgo frecuentes o severas y dificultades importantes para regular las emociones. También requieren atención oportuna las conductas autolesivas y las expresiones relacionadas con hacerse daño o no querer seguir viviendo.
“Acompañar la adolescencia implica entender que detrás de algunos cambios de comportamiento puede haber procesos propios de esta etapa, pero también situaciones que requieren atención. Escuchar sin juzgar, brindar espacios para expresar las emociones y tomar en serio aquello que genera sufrimiento son acciones fundamentales para cuidar la salud mental. Como Distrito, promovemos que las personas puedan levantar la mano, expresar lo que sienten y buscar apoyo cuando lo necesitan, reconociendo que hablar de las emociones es parte del cuidado y que nadie tiene que afrontar sus dificultades a solas”, resaltó María Fernanda Tovar, Subdirectora de Determinantes en Salud.
La salud mental de las y los adolescentes también está relacionada con las condiciones de sus entornos. La violencia, el acoso escolar, la discriminación, la exclusión social, las experiencias traumáticas, las dificultades económicas, la presión académica y determinadas experiencias en entornos digitales pueden convertirse en fuentes de estrés. Por eso, su cuidado requiere la participación de las familias, las instituciones educativas, los servicios de salud y las comunidades.
Promover la salud mental también significa generar espacios de confianza para expresar las emociones, hablar de aquello que nos preocupa y pedir ayuda cuando lo necesitamos. En este sentido, la Secretaría Distrital de Salud lanzó la campaña “Levanta la mano y exprésalo”, concentrada en la prevención del suicidio y el manejo de emociones. Como Distrito, se están impulsando acciones para fortalecer esta conversación y recordar que nombrar lo que sentimos son pasos importantes para cuidar nuestro bienestar.
En Bogotá, la Línea 106 brinda orientación y acompañamiento en salud mental. Niñas, niños, adolescentes, jóvenes, familias y cuidadores pueden acudir a este servicio cuando necesiten ser escuchados, recibir orientación o identificar alternativas de apoyo. Para quienes quieran ampliar información y encontrar contenidos y herramientas para el cuidado de la salud mental, la Secretaría Distrital de Salud dispone de Literalmente, una plataforma con recursos para abordar diferentes aspectos relacionados con el bienestar y la salud mental. Puede consultarse en https://literalmente.saludcapital.gov.co/

