
-El programa articula pediatría, cirugía maxilofacial, otorrinolaringología, neurocirugía, fonoaudiología, psicología y otras especialidades, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Bogotá, D. C., – 5 de septiembre de 2026. Para un niño que nace con labio o paladar hendido, una craneosinostosis o una condición craneofacial compleja, la cirugía es apenas una parte del tratamiento. Funciones básicas como alimentarse, respirar o hablar requieren seguimiento, valoraciones periódicas y el trabajo coordinado de diferentes profesionales.
Atención integral desde el diagnóstico
Con este propósito, la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur E.S.E., a través del Hospital de Meissen, cuenta con el Programa de Anomalías Congénitas Craneofaciales, un modelo de atención integral e interdisciplinaria dirigido a niños, niñas, adolescentes y adultos con condiciones craneofaciales. El enfoque permite organizar las distintas fases del manejo y acompañar a las familias desde el diagnóstico hasta las etapas posteriores al tratamiento quirúrgico.
“Nuestra misión es acompañar a nuestros pacientes y sus familias más allá de la cirugía. No solo tratamos una condición; buscamos brindarles bienestar y una mejor calidad de vida”, aseguró la Dra. Julie Franco, líder del Programa de Anomalías Congénitas Craneofaciales del Hospital de Meissen.
Desde su vocación materna y pediátrica, el Hospital de Meissen permite que la orientación comience incluso antes del nacimiento cuando una condición se identifica durante el embarazo. Después del parto, el recién nacido es valorado, la familia recibe información sobre el diagnóstico y se define la ruta de atención. El ingreso también puede realizarse después del nacimiento o durante etapas posteriores. Una vez el paciente es acogido por el programa, el equipo coordina valoraciones, procedimientos y remisiones para evitar que la atención se limite a una intervención aislada.
Un equipo multidisciplinario para cada etapa.
Las necesidades de una persona con una condición craneofacial cambian a medida que crece. Durante los primeros meses pueden presentarse dificultades para la alimentación, la respiración o el aumento de peso. Más adelante, el tratamiento puede concentrarse en el habla, la audición, el desarrollo de los huesos de la cara, la dentición, la movilidad o el bienestar emocional. Esto explica por qué el programa reúne profesionales de pediatría, cirugía maxilofacial (adultos y pediátrica), otorrinolaringología (adultos y pediátrica), anestesiología, neurocirugía, fonoaudiología, psicología y terapia física, además de otras especialidades según cada diagnóstico.
La ruta incluye personas con labio y paladar hendido, craneosinostosis y condiciones como la secuencia de Pierre Robin y el síndrome de Apert, entre otros diagnósticos que pueden comprometer varias estructuras de la cara y el cráneo. En los casos de labio y paladar hendido, el manejo puede involucrar aspectos relacionados con la alimentación, la audición, el lenguaje y el crecimiento facial. Las craneosinostosis, por su parte, requieren una valoración especializada del cierre prematuro de una o varias suturas del cráneo para definir la conducta más adecuada y hacer seguimiento al desarrollo del paciente.
La continuidad es uno de los principales aportes del programa. Después de una cirugía, el paciente permanece vinculado a los controles y a las demás especialidades que requiera, lo que permite al equipo seguir su evolución y responder a nuevas necesidades que aparezcan durante el crecimiento. El objetivo no es únicamente corregir una condición física: el manejo busca favorecer funciones esenciales (respirar, alimentarse, comunicarse) y acompañar el desarrollo emocional y social de los pacientes a lo largo de su vida mediante el seguimiento integral de cada caso.
El rol de las familias es fundamental. Desde el ingreso al programa reciben orientación sobre las fases del tratamiento, los cuidados posteriores, las señales que deben vigilar y la importancia de asistir a las valoraciones programadas. Contar con información clara les permite participar en las decisiones y afrontar el proceso con mayor seguridad.
Acompañamiento más allá de la cirugía
La Subred Sur es la única institución pública de Bogotá que cuenta con un programa estructurado de estas características y con trazabilidad integral durante las diferentes etapas del manejo.
En las condiciones craneofaciales, el verdadero resultado no se mide solamente al terminar una cirugía, sino en las oportunidades que cada niño puede tener para crecer, comunicarse, relacionarse y construir su futuro. Con este modelo, el Hospital de Meissen reafirma su vocación materna y pediátrica y su compromiso con una atención que mira a cada paciente de manera integral.

