La entrega de los pulpitos se realizó en el Hospital de Meissen como una muestra de solidaridad con los niños y niñas que se encuentran en la unidad neonatal.
Los bebés que permanecen hospitalizados en la Unidad de Neonatos del Hospital de Meissen recibieron una visita muy especial. Gracias al programa de responsabilidad social Vidas Móviles de la Pontificia Universidad Javeriana, llegaron al servicio varios pulpitos tejidos que, además de convertirse en un símbolo de acompañamiento, contribuyen al bienestar de los recién nacidos durante su proceso de recuperación.
¿Por qué los pulpitos ayudan a los bebés hospitalizados?
Estos pulpitos de crochet para bebés prematuros tienen un propósito que va más allá de convertirse en un detalle para las familias. Sus tentáculos, confeccionados bajo medidas específicas de seguridad, simulan la forma y la textura del cordón umbilical. Esa sensación resulta familiar para muchos bebés y puede ayudarles a permanecer más tranquilos. Al mismo tiempo, disminuye la posibilidad de que sujeten o retiren las sondas y otros dispositivos médicos que hacen parte de su atención.
Para los equipos de salud, este tipo de iniciativas también recuerdan que el cuidado se construye con el conocimiento médico, pero también con acciones que hacen más cálida la estancia hospitalaria de los pacientes y sus familias.


