
De la mano de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), Bogotá impulsa un plan innovador e integral, centrado en las personas, que articula el trabajo intersectorial, el fortalecimiento de las capacidades territoriales y la participación comunitaria para acelerar la eliminación de seis enfermedades transmisibles priorizadas al 2030.
Bogotá D.C., 05 de agosto de 2026. Detrás de cada indicador epidemiológico hay vidas, familias y comunidades que merecen un entorno seguro y de bienestar. Con la convicción de que la salud pública debe ser el motor primordial de la justicia social, Bogotá presenta el Plan Distrital de Aceleración para la Eliminación de Enfermedades Transmisibles.
Este Plan, desarrollado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), orienta una respuesta distrital integrada para acelerar el logro de las metas de eliminación de seis enfermedades transmisibles priorizadas: tuberculosis, lepra (enfermedad de Hansen), sífilis congénita, transmisión materno infantil del VIH, sarampión y rubéola, y rabia humana transmitida por perros.
A partir de un enfoque centrado en las personas, este Plan se diferencia por ser una estrategia integral e integrada para acelerar la eliminación de enfermedades transmisibles que históricamente han afectado a poblaciones excluidas, comparten determinantes sociales y representan profundas injusticias en salud, pues son enfermedades evitables para las que hoy existen tecnologías eficaces de prevención, diagnóstico, tratamiento y control. En ese sentido, se fortalece la detección oportuna, la continuidad de la atención, la vigilancia en salud pública y la articulación intersectorial para responder a los desafíos comunes que estas enfermedades comparten.
La fundamentación técnica y estratégica del Plan Distrital de Aceleración descansa sobre un conjunto de pilares articulados en torno a la equidad. La ciudad busca la verificación y validación epidemiológica mediante la consolidación de expedientes técnicos de desempeño distrital que certifiquen la no transmisión autónoma en rabia humana, lepra y tuberculosis. Al mismo tiempo, el Plan proyecta una reducción sostenida de la incidencia para asegurar el control y la eliminación como problema de salud pública de la transmisión materno infantil del VIH y la sífilis congénita, y mantener la certificación nacional de sarampión-rubéola.
Asimismo, este orienta sus acciones a intervenir los determinantes sociales de estas enfermedades, promover la inclusión de las poblaciones más afectadas como: personas privadas de la libertad, población de bajos ingresos, migrantes y otros grupos históricamente excluidos y reducir las barreras comunes de acceso a las tecnologías preventivas y terapéuticas. Por su naturaleza eminentemente intersectorial, esta estrategia no solo contribuirá al control y la eliminación de estas enfermedades, sino también al cierre de brechas y desigualdades sociales, fortaleciendo el bienestar de las poblaciones que históricamente han enfrentado mayores condiciones de exclusión.
Finalmente, mediante este modelo integral, Bogotá reafirma su liderazgo e impacto global al aportar sus aprendizajes en gobernanza e intersectorialidad como referente de salud urbana ante la OPS y la OMS.
“Las ciudades tienen la responsabilidad de liderar respuestas innovadoras frente a los grandes desafíos de salud pública. Bogotá asume ese reto con una estrategia que cataliza el conocimiento, aprovecha las experiencias de la cooperación internacional y fortalece el liderazgo territorial para acelerar la eliminación de las enfermedades transmisibles”, afirmó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
Para su implementación, Bogotá cuenta con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), una alianza que permitirá fortalecer el intercambio de conocimiento, la innovación, los mecanismos de seguimiento y la cooperación para acelerar el cumplimiento de las metas de eliminación al 2030. De este modo, la ciudad se consolida como un referente de aprendizaje en salud urbana para América Latina gracias a la solidez de su respuesta institucional y a la participación activa de los territorios.
Este reconocimiento internacional ratifica la efectividad de una gestión que trasciende las intervenciones clínicas tradicionales para abordar de manera directa las realidades cotidianas de la ciudadanía. La consolidación de redes de cuidado comunitarias, la articulación intersectorial con los actores locales y el despliegue técnico en los territorios han permitido transformar la prevención en una práctica colectiva, donde la información oportuna y el acompañamiento constante garantizan que la excelencia en salud sea una realidad viva en cada rincón de la capital.
“La eliminación de estas enfermedades exige mucho más que intervenciones clínicas. Requiere integrar la vigilancia en salud pública, el diagnóstico oportuno, la continuidad de la atención, la acción sobre los determinantes sociales y la participación comunitaria en una sola respuesta territorial. Ese es el cambio que propone este Plan y la forma en que MAS Bienestar fortalece las capacidades de la ciudad para acelerar resultados sostenibles”, afirmó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
De esta manera, la Administración Distrital reafirma su determinación de consolidar una salud pública caracterizada por el rigor científico, la transparencia técnica y la participación ciudadana activa, orientada al cuidado integral y la dignidad de toda la población.
Consulte el Plan en: https://www.saludcapital.gov.co/Documents/vacunacion/PDI-ACELERACION-ELIMINACION-ENFERMEDADES-TRANSMISIBLES.pdf
