La Subred Centro Oriente invita a las familias a prepararse para proteger la vida durante una emergencia​​

La Subred Centro Oriente invita a las familias a prepararse para proteger la vida durante una emergencia​​

Un maletín de emergencias adaptado a las necesidades de cada familia facilita el cuidado de mujeres gestantes, lactantes, bebés y niños y niñas pequeños.


Bogotá, D.C., 17 de agosto de 2026. La Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente E.S.E. hace un llamado a las familias para fortalecer su preparación ante posibles situaciones de emergencia, mediante acciones sencillas que pueden contribuir a proteger la vida y facilitar una respuesta segura y organizada. Contar con un maletín de emergencias listo, conocer las rutas de evacuación y reconocer los puntos de encuentro son medidas que deben incorporarse como parte de la preparación cotidiana del hogar.

El maletín de emergencias debe adaptarse a las necesidades de cada integrante de la familia

En este contexto, el maletín de emergencias debe responder a las características y necesidades de quienes integran cada familia. Por ello, además de elementos básicos como agua, alimentos, documentos importantes, ropa de cambio, artículos de higiene, linterna y pilas, es necesario contemplar aquellos requeridos para mujeres gestantes y lactantes, bebés y niños y niñas pequeñas. De esta manera, la preparación deja de ser una acción general y se convierte en una herramienta concreta para brindar cuidado de acuerdo con cada etapa de la vida.

Gestantes, lactantes, bebés y niños pequeños requieren elementos específicos para afrontar una emergencia

Para las mujeres gestantes y lactantes, se recomienda disponer de documentos de identificación y datos de contacto, información médica relevante, medicamentos de uso habitual cuando hayan sido formulados, elementos de higiene personal y alimentos y agua adecuados. Así mismo, resulta conveniente mantener a la mano la información relacionada con el control prenatal y el seguimiento materno-perinatal, especialmente ante una eventual necesidad de atención.

En el caso de los bebés, el maletín debe facilitar sus necesidades habituales de alimentación, higiene y cuidado. Por tanto, se deben considerar pañales, elementos de aseo, ropa de cambio, una cobija o elemento para mantenerlos abrigados, alimentación habitual y medicamentos únicamente cuando hayan sido indicados. Para los niños y niñas pequeñas, además de estos elementos básicos, es recomendable incluir ropa y zapatos de cambio, alimentos, agua, elementos de higiene y, cuando corresponda, medicamentos formulados. También puede incorporarse un objeto familiar que les brinde tranquilidad y seguridad emocional durante una situación de emergencia.


Ahora bien, contar con los elementos necesarios es solo una parte de la preparación. Antes de una evacuación, cada familia debe identificar las rutas establecidas y los puntos de encuentro; durante el desplazamiento, debe mantener la calma, seguir las instrucciones de las autoridades y acompañar especialmente a bebés y niños pequeños. Finalmente, al llegar al punto de encuentro, es indispensable verificar que todos los integrantes estén seguros. En ninguna circunstancia se debe regresar por objetos personales, ya que esta acción puede poner en riesgo la vida y afectar el desarrollo de la respuesta.

Conocer las rutas de evacuación y mantener actualizado el maletín fortalece la preparación familiar

De igual manera, la preparación requiere revisión y actualización. El maletín debe permanecer en un lugar de fácil acceso y su contenido debe verificarse periódicamente para retirar elementos vencidos o innecesarios y ajustarlo a los cambios en las necesidades de la familia. Así, una acción aparentemente sencilla puede convertirse en un recurso fundamental para afrontar una emergencia con mayor organización y seguridad.

Para la Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente E.S.E., promover la preparación y el autocuidado hace parte de su función social como institución pública de salud. Por esta razón, desarrolla acciones orientadas a fortalecer las capacidades de las personas, las familias y las comunidades para prevenir riesgos, responder oportunamente y proteger la vida. Prepararse también es cuidar, y cada familia que conoce cómo actuar contribuye a construir una Bogotá más segura, solidaria y resiliente.